lunes, 29 de marzo de 2010

¿Cómo salir de una deuda en 10 días?

Introducción

-Pero eso es imposible- replico Alicia.
Sólo si crees que lo es- respondió el sombrerero. (de Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton)

Sinceramente no conozco la historia de Alicia en el País de las maravillas, pero esta frase que está en el trailer de la película de Tim Burton, me transportó. Recorrí en un segundo todos aquellos momentos de mi vida en que esto se validaba.

-¿Imposible? – Ésta sola pregunta me lleva a recordar un power point en el que se puede apreciar en una secuencia de fotos como un caracol logra cruzar de una madera a otra cuando éstas están a 10 cm de distancia. Y la frase que sigue dicta: “Los límites son físicos, las limitaciones son mentales”.

Pues bien, de todos esos momentos de mi vida me detendré en uno en particular, aquel que tiene que ver con las deudas. Les contaré mi experiencia de como salí en 10 días de una deuda de ocho mil pesos sin poner una sola moneda. Les mostraré además que esto que les voy a contar no tiene nada de mágico, ni siquiera tiene que ver con el famoso “THE SECRET”, El Secreto” en castellano, el cuál debo suponer tal vez que ya lo conocen, si no es así les resumo que se trata del poder del pensamiento, todo lo que yo pienso puedo crearlo. Bueno, mi fórmula no tiene que ver con eso. Para mí todo debe ser más simple y fácil, SIMPLE Y FÁCIL es mi lema.
Por cierto para tener una deuda primero hay que crearla, pero esa es otra historia que les contaré más adelante. Partamos entonces desde el día primero.

Día uno: Panorama: El Reencuadre

Cuando parece que lo tenemos todo controlado, cuando todo está en orden permanecemos tranquilos y en paz. Yo sabía de mi deuda y me había hecho un plan para pagar toditito a fin de año como dijera el chavo del ocho. Y entonces estaba súper bien, todo prolijo en mi vida con un plan maravilloso que solo bastaba aplicarlo de a poquito. Pero ¡Ringgggggg! ¡Ringggg! Suena el celular, atiendo y escucho una voz muy formal:-¿Con el Señor Cristian Vera?- . –Sí con el habla- le respondo. –Del estudio de abogados… bla, bla, bla…
Pobre plan, como un juego de dominó comienzan a caer las piezas, y yo no tenía uno “B”. A parte es interesante como parece que te facilitan las cosas, te dicen – Si usted entrega tanto le podemos hacer en 90 cuotas de… Claro todos los meses es poco, pero si tu deuda es de 8000 terminas pagando el doble o más. En mi caso había además un tercero garante implicado, lo cuál lo complicaba más. Alguien confió en mí y le estaba fallando. Me agarró una desesperación y además un sentimiento de culpa. Y así comencé de nuevo un viaje a mi mundo de fantasías y empecé a encontrar toda clase de fantasmas, mounstros, y lugares tenebrosos, todo era oscuro, y me sentía muy solo. Quería salir de allí ¿Cuál era la salida? Pagar la deuda. Entonces esa idea se volvió una gran necesidad –Quiero pagar la deuda, debo pagar mi deuda- me repetía constantemente y eso me martillaba la cabeza. En ese momento quieres la salida más fácil, a nadie le gusta lidiar con un problema por mucho tiempo. A mí tampoco me gusta. Por eso encontré un camino más corto (digo corto, no digo más fácil).Lo primero que aprendí entonces fue la técnica que yo llamo SUBIR A LA COLINA, me gusta esa imagen, tengo recuerdos muy lindos y fotos hermosas de sierras o montañas donde subía y podía contemplar el panorama. Se ve muy diferente desde arriba, sientes que: ¡Vuelves a tener el control!

Ya sé que tal vez les parezca difícil, tal vez me dirán: -todo muy lindo- pero… Falta un paso ¿no? Si uno está en medio de la maraña aparentemente no es tan sencillo salir de eso o reaccionar. Y bueno eso se aprende a base de encontrarse una y otra vez con los problemas, ¿O para qué piensan que están los problemas? No es más que para que aprendamos, para que crezcamos (¡Chan! creo que si aprendemos lo que nos viene a enseñar, el problema se esfuma como la nada, si no aprendimos nos vuelve a suceder una y otra vez y quien sabe si en otras vidas continúa, por eso digo: -habrá que aprovechar-) Desde mi perspectiva los problemas no son más que desafíos, a mi me gusta llamarlos “OPORTUNIDADES”. Wow ¡Esto sí que es un reencuadre! Trata de pensar en el problema como eso: Una oportunidad.
Y aquí va otra imagen que me gusta contemplar: El Iceberg. Esa hermosa masa de hielo flotando en el océano, si estás en la superficie sólo puedes observar la punta del Iceberg, pero si te sumerges un poco verás que hay mucho más. Pues bien cuando yo decía: -Quiero pagar mi deuda- Estaba en la superficie, sólo bastaba la pregunta ¿Para qué? Así me sumergiría un poco y vería más. -¿Para qué quiero pagar mi deuda?- Esa era la pregunta. –Para estar tranquilo y para sentirme en paz- me respondí. Eso lo que está debajo de la superficie. Y esa respuesta me llevo a la colina. Hay varias cosas a tener en cuenta: Primero hay que cambiar los conceptos con urgencia: Problema = Oportunidad, (pienso que los conceptos que tengamos de cada cosa van a determinar muchos aspectos de nuestra vida, nuestro modo de ser, nuestras emociones y sentimientos y la manera de enfrentar las situaciones aparentemente desagradables). Segundo, la pregunta esencial: -¿Para qué quiero tal o cual cosa?- (Así sea algo material siempre nos sumergirá y podremos ver que necesidad subyace). De ese modo desde arriba en la colina, o sumergido en el océano puedes cambiar el FOCO. Mi principal enfoque sería conseguir mi tranquilidad y paz, lo de pagar la deuda se convertía en lo secundario.
Lo primero es entonces encontrar el foco, qué es lo que quieres de verdad, y apuntar a eso. Es la interpretación que hago de la frase bíblica: “Busca primero el Reino de Dios y lo demás se dará por añadidura” En otras palabras ahorrarse un paso, si quiero tranquilidad porque no voy en busca de eso directamente. Otra forma que interpreto esto es que si logro mi tranquilidad independientemente de las circunstancias éstas no me dominarán, si hago depender mi paz de las situaciones externas éstoy ¡Frito! es decir: la paz plena sería imposible. Pero no lo es desde esta perpectiva.
Esto comprendí en ese primer día. El segundo día en mi próximo artículo. Espero mi compartir sirva de chispa al menos. Sólo quiero compartir... Abrazos, nos vemos en mi segundo día...

miércoles, 24 de marzo de 2010

LA PRIMERA TÉCNICA


Quiero compartirles una de las primeras técnicas que aprendí para liberarme del ESTRÉS. Si bien la experiencia que les contaré no demuestra un gran signo de estrés, me sirvió para adquirir mi tan apreciada fórmula para alcanzar la paz en momentos en que ésta parece imposible.
Ocurrió en Chaco, que sea en Chaco tiene mucho que ver. Más o menos sabrán por comentarios o porque conocen esa provincia, como es el "calor" allá. Pues bien, yo estaba muy comprometido con mi parroquia en la que trabajaba con mucho entusiasmo y dedicación; una de mis 15 actividades (no exagero) era tocar la guitarra en misa. Y como para eso no hay vacaciones, un 6 de enero estaba allí, en mi humilde capillita, recién techada, preparado para ofrecer mis modestos servicios de cantor, (imagínense el calor) unos 50° a la sombra, y a esto, súmenle que la capilla solo tenía chapa ¡Un infierno! más que patria celestial como cantábamos al inicio de la celebración. El calor quemaba el oxígeno, nos quitaba el aliento y nos hacía hervir la sangre, teníamos ¡Uuun feeervooor! Pero no era precisamente por nuestro entusiasmo ¡Her-moustra la tarde realmente! Como para estar debajo de ese solarium tan económico. Porque eso era lo positivo: -Nos dejaba un bronceadito espectacular para envidia de los que pagan por una cama solar-. ¡Ah! y ni las presiones atmosféricas eran capaces de producir ni la más mínima brisa. Eran las seis de la tarde, pero eso no cuenta cuando se trata de calor, todavía necesitas de hojotas para que no te queme la tierra cuando caminas por las vereda o la calle.
Estaba al frente muy compenetrado con mi guitarrita. Ya venía transpirando desde mi casa porque a esa hora si te bañas, necesitas aire en la casa o por lo menos un ventilador en el baño; aire no tenía todavía y el ventilador no entraba. (Comentario al margen: Si ibas al baño a la siesta para lo segundo, te daban ganas de hacer entrar el sopla viento a como de lugar). Además a mí algo de agua caliente me gusta por más que sea verano (es que me gusta sufrir). Y bueno, sucede que al cerrar la ducha, el vapor que quedó te cocina de nuevo y hasta los… ¡piiip! Es muy gracioso realmente porque después te preguntas si tuvo sentido bañarse. Es que ni te animas a ponerte la ropa con el sudor que comienza a brotarte, pero hay que bañarse igual, aunque sea por costumbre. Y cuando te vas poniendo la camisa ¡Uy! Ésta se va pegando en el cuerpo de a poquito. Sí ¡Un asco! jaja, pero yo, cual san Cristian, todo esto se lo ofrecía al Señor (lo de san Cristian es broma aunque un poquito lo sentía así, pues me merecía la gloria por tal sufrimiento).
Y bueno allí estaba como una catarata con la ropa pegada que si me la despegaba del cuerpo parecía que me quitaba un pedazo de piel. ¡Horrible! ¡Horrible!, ¿no me digan que no lo experimentaron también? Y pobre mi guitarra, sobre ella corría parte de mi ser, me refiero al agua que brotaba de mi cuerpo, toda mojada, y esto me significaba una preocupación extra. ¡Voy a arruinarla!
Corría por mi mente todo tipo de juicios ¡Uy esta capilla que ni techo de machimbre tiene al menos! ¡Qué calor fiero! ¡Que incomodidad! ¡Pobre mi guitarra! ¿Tendré olor? ¿La de al lado lo notará? y mil pensamientos más. Me soplaba, respiraba profundo, decía de todo en mi mente, ya el cancionero estaba deshojado de tanto utilizarlo como abanico. Me sentía como en un mundo paralelo, en un lado del universo estaban los que participaban de la misa y escuchaban al sacerdote, y del otro estaba yo envuelto en mi mente, peleando ¡Luchando contra la bestia! ¡El calor infernal! ¡Pobre calor! Ya había tomado personificación y todo, y hasta tenía intenciones (me quería derrocar) estaba contra mí. Y yo no le daría tregua. Obvio, se había metido conmigo. Que risa me da todo esto: - ¿No es así como vivimos? En un mundo paralelo al que le llamamos real y en que luchamos contra toda clase de bestias personificadas por nosotros mismos, tienen nombres, sentimientos, emociones, y hasta ciertos poderes que le atribuimos. Y me sigo preguntando: -Si nosotros le dimos ese poder ¿No se lo podremos quitar?-. Y más aún: -Si lo creamos nosotros, le dimos forma y personificación ¿No podemos borrarlos? Y aunque no exista esta palabra quise decir: ¿Descrearlos?-. Tal vez nos resulte divertido vivir en ese mundo, tal vez nos parezca más atrayente, o tan solo nos resulte más CONOCIDO, y ya estemos adaptados. Ja ja, todo esas preguntas corrieron un segundo por mi mente y ¡Wowwww! ME DÍ CUENTA. Porque eso es lo primero que sucede, siempre tenemos esa chance para darnos cuenta, si no lo vemos, es porque no queremos, pero repito, siempre tenemos la oportunidad de darnos cuenta, simplemente porque tenemos la capacidad de ELEGIR. El darnos cuenta no es una técnica, siempre va a suceder, para que tengamos la posibilidad de decidir. Y lo que te hace saber eso, es la sensación de que ya no quieres seguir así. En mi caso ya no quería seguir renegando, incómodo, puteando. Quería estar bien, disfrutar, y que ese momento tan ordinario y cotidiano sea extraordinario para mi. Y aquí va la técnica, me estaba cansando por el esfuerzo enorme de controlar la situación (ni que fuera Storm de los X-MEN para controlar el clima). -Ya no quiero pelear- le dije a la bestia -me quita fuerzas y las necesito para otra cosa más importante- estar presente y disfrutar. Se rió de mí, porque claro, el calor no estaba luchando conmigo, estaba siendo quien es, Calor y nada más. Y bueno, entonces regresé a mi mundo y le dejé cause libre al supuesto enemigo, y fue entonces en ese momento que experimenté ese gran calor corriendo por mis venas, dejé que me quemara por dentro, solté la resistencia y fue UNA DE LAS EXPERIENCIAS MÁS MARAVILLOSA, parte de la naturaleza corriendo por mis venas, -es un milagro realmente- me dije. El calor siguió, el sudor también, pero vivida en Paz profunda y -¡Qué exquisita sensación!-. Amé el calor, fue hermoso. Me conquistó y se hizo mi amigo. Simplemente me encantó.
Por eso amigos, eso de la NO RESISTENCIA es muy cierto. SOLTAR, SOLTAR, SOLTAR es lo mejor que podemos hacer para estar en PAZ en medio de las situaciones que creemos son una enorme bestia con la cual tenemos que luchar. ¡Deja de querer controlar todas las situaciones! Sólo HAZ LO MÁXIMO QUE PUEDAS y el resto SÉ FELIZ…
Un abrazo enorme....

domingo, 21 de marzo de 2010

Después de tantos días perfectos, empecé a creer de verdad que toda la vida sería así.


Y lo sigo creyendo, parece mentira, pero para mí no lo es. Cuando era muy chico me han regalado un hermoso anteojo que transforma todo lo que veo y, desde que me lo puse por primera vez nunca me lo quise sacar, hasta que se hizo parte de mí, y ahora cuando llevo mi mano hacia mi sien para tomar del anteojo descubro que éste ya no está.
Si les cuento objetivamente mi vida; me refiero a que si les voy mostrando datos, se preguntarán a lo mejor como es posible que yo diga que esos tantos días fueron perfectos.
Todo está en el problema del concepto, en cómo entendemos cada situación he incluso cada palabra que nombrarmos. Un ejemplo sencillo es cuando entendemos felicidad como bienestar económico o como alegría,desde ese punto de vista podemos considerar que la felicidad plena no existe, pues no siempre estamos sonrientes ¿no? Y aún más dificil para muchos es lograr el bienestar económico que nos dé una completa satisfacción. Lo mismo sucede con la perfección, por eso estoy super contento con los anteojos que me regalaron de niño, que no es más que los conceptos que me enseñaron. Todo está allí. Claro que no pretendo que compartan conmigo cada concepto, suele ser un tanto complicado y cursi pensar como yo, y pretender hacerlo, solo los alejará de su escencia, pero confío en que puede servir. Sólo quiero compartir cómo ésta perpectiva de vida, lejos de negar la realidad, me permite sentir desde muy dentro un convencimiento profundo de que "SOY FELIZ" y mejor aún, que no debo hacer nada para serlo e incluso puedo decir que: LA FELICIDAD ES ALGO INNATO AL SER HUMANO, LO ÚNICO QUE TENGO QUE HACER ES NO OBTACULIZARLA.