Si una persona dice qué injusta que es la vida, indudablemente ha tenido una experiencia que ha provocado una emoción que expresó con esa frase. Con esa frase puede que haya sobredimensionado una situación que podría ser la siguiente por ejemplo: Hoy no me dieron el aumento de sueldo que esperaba y me siento mal por eso."Si quieres conocer a una persona en profundidad escucha qué es lo que dice de los demás y estarás conociendo incluso lo que no conoce de sí misma"
Con la primera frase, qué injusta que es la vida, dificilmente podamos hacer algo y cambiar el curso para que sea justa, si eres idealista tal vez puedas emprender proyectos en favor de la justicia, pero... ¿Justicia de qué? Como vemos es una frase vacía de significado y potencialmente nula, nos genera inercia, nos hace sentir frustados, si la vida es injusta no hay nada que podamos hacer, tendríamos que cambiar "LA VIDA". La frase está afirmada, es un hecho, es así, y asi lo creemos y así es como poco a poco esas creencias se van instalando en nosotros provocandonos la inevitable frustración, y van formando nuestro modo de ver la realidad y nuestro modo de ver a los demás.
Veamos la frase siguiente: Hoy no me dieron el aumento que esperaba y me siento mal por eso. Primero, la palabra hoy nos deja el mañana como un potencial, mañana podría recibir un aumento, en un futuro podría ser que esto suceda. Segundo, si mañana es un potencial, podría pensar ¿Qué hizo que hoy no me dieran el aumento? Tal vez cuando lo fui a pedir, mi jefe no estaba en su mejor momento, tal vez no se lo pedí de la mejor manera, tal vez me faltan habilidades para comunicarme y conseguir lo que deseo. Y tercero, la expresión, me siento mal, indica que soy yo quien se siente mal, por lo tanto puedo cambiar ese sentimiento por otro en cualquier momento.
Hemos aprendido durante nuestra vida a expresar lo que sentimos sobredimensionando las situaciones en vez de declarar los hechos.
Por esto lo que decimos de los demás y de la vida o la realidad en general es una proyección de lo que hemos aprendido a creer y de lo que venimos creyendo desde hace mucho tiempo.
Declara los hechos, no los juzguez. Esto hará que tu vida haga un giro y puedas tomar total responsabilidad sobre ella.
Si cambias tus palabras, cambiarán tus creencias y podrás librarte de límites autoimpuestos.
Escuchar lo que dices de los demás te ayudará a encontrar cuáles son esas creencias que no te están permitiendo avanzar y crecer en esta vida. ¡Haz la prueba, no hay nada que perder y mucho que conquistar!
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