Jobs se plantea una pregunta capital cada vez que se enfrenta a una elección importante: "¿Qué haría si fuera el último día de mi vida?". Hay una poderosa idea ahí. Conoció a su mujer de esa manera.
Jobs estaba dando una conferencia en la universidad hace unos años, y ella estaba sentada entre el público. A él le gusto y se le acercó tras la conferencia. Ella le dió su número de teléfono. Jobs quería invitarla a cenar aquella misma noche, pero tenía una reunión de negocios. La vida es así. Mientras volvía a su coche se hizo esa pregunta, la que yo llamo "la pregunta de Steve Jobs". "¿Qué haria si esta fuera la última noche de mi vida?". Ya sabéis la respuesta: regresó a auditorio, encontró a la chica y se la llevó a cenar. Desde entonces están juntos.
Sí, ya sé que debemos ser prácticos. Entiendo que no podemos aplicar la pregunta de Steve Jobs a todas las situaciones, pero piensa en esto: "Estar en contacto con tu propia mortalidad es una gran fuente de sabiduría". Recordar con cierta frecuencia que en el equema general de las cosas -e independientemente de lo mucho que vivas- que no estarás aquí tanto tiempo, es una excelente forma de despertar el entusiasmo, las ganas de asumir riesgos e implicarse a fondo en el juego de la vida. Conectarte con su final es una sabia costumbre para mantenerte centrado en lo más importante. Antes que sea demasiado tarde.
Robin Sharma
Les dejo aquí un video de uno de los discursos de Steve Jobs, no dejen de verlo. Si están viendolo en Facebook, será necesario que ingresen a la página para verlo haciendo click en "ver nota original", de otro modo no podrán verlo. Que lo disfruten.
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