Al igual que con la depresión, existen costos médicos del pesimismo... y los correspondientes beneficios del optimismo. Por ejemplo, 122 hombres que tuvieron un primer ataque cardíaco fueron evaluados para determinar su grado de optimismoo pesimismo. Ocho años más tarde, de los 25 hombres más pesimistas, 21 habían muerto; de los 25 más optimistas sólo 6 habían muerto. Su visión mental demostró ser un mejor pronosticador de la supervivencia que cualquier otro factor de riesgo, incluido el grado de dáño sufrido por el corazón en el primer ataque, bloqueo de arterias, nivel de colesterol o presión sanguinea. Y en otra investigación, los pacientes que se sometían a un bypass arterial y que eran más optimistas tuvieron una recuperación más rápida y menos complicaciones durante y después de la operación que los pacientes más pesimistas.
Porqué una visión optimista o pesimista tendría consecuencias para la salud es una cuestión abierta a diversas explicaciones. Una teoría propone que el pesimismo conduce a la depresión, que a su vez interfiere en la resistencia del sistema inmunológico a los tumores y la infección, una especulación no demostrada aún. Puede tratarse también de que los pesimistas descuidan su propia persona; algunos estudios han descubierto que los pesimistas fuman y beben más, y hacen menos ejercicios que los optimistas y son en general mucho más descuidados con respecto a su salud. Podría resultar que la fisiología del optimismo es en sí misma de cierta utilidad biológica para la lucha del organismo contra la enfermedad.
Extraído del Libro Inteligencia Emocional de Daniel Goleman pág 212.

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