miércoles, 14 de diciembre de 2011

Un museo de pensamientos

Cada  vez que tengo un recuerdo desagradable, una fijación en algún problema, cada vez que tengo un pensamiento negativo, un pensamiento que me entristece o desanima, utilizo una técnica muy sencilla, que me da verdaderos resultados: Visualizo bien la situación en la que estoy pensando, y le tomo una foto visual, le busco un buen marco, en más me pongo a pensar y crear los más raros, hermosos y bellos marcos para esas fotos, luego las cuelgo en mi museo mental, les busco un lugar adecuado, pues mi museo está clasificado por temática incluso. Y allí quedan, me doy cuenta que los puedo observar sin que me produzcan ningún sentimiento de ansiedad, de trizteza, ni de desánimo, ni de preocupación, pues solo son cuadros, son imágenes mentales, no me pertenecen. Y continuo sin más, cuando verdaderamente se presentan los problemas allí simplemente actúo para resolverlos y si la preocupación se me quiere instalar, nuevamente le tomo una foto, la cuelgo en el museo y continúo ocupándome, no preocupandome. Ya no quiero desperdiciar energía valiosa en pensamientos vanos. Ya no más, ya no!
Si te sirve puedes utilizar esta técnica, por eso te la comparto, si la usas solo cuéntame como te va. Abrazos.

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