lunes, 23 de septiembre de 2013

Aprendiendo de mis mascotas

    Tengo dos perros, Toto y Pacho, y hoy he aprendido algo muy interesante de ambos. Suelo jugar con ellos con un palito haciendo que intenten quitarmelo.
    Toto es un perro hiperquinético, flaco y atlético, con mucha energía y un tanto ansioso. En este juego es el que más salta, el que más se mueve, y es muy obstinado, se enfoca y es muy dificil sacarlo de ese foco, intenta muchas veces, utilizando toda su agilidad física que es mucha. En cambio Pacho un tanto más regordete y perezozo, por eso le hemos puesto ese nombre, por Pachorra.
    Ambos se entusiasman mucho con el juego, incluso yo, obvio, que me divierto como un niño. Pero ambos enfocan su estrategia de modo diferente, Toto utilizando su habilidad física, en cambio Pacho utiliza otra cosa, se queda esperando, me mira y parece que estudiase mis movimientos, estudia hacia donde muevo las manos y se coloca justo hacia donde voy a mover el palito cuando Toto intenta quitarmelo. Y así con poco esfuerzo logra más resultados más rápido que Toto.
    Para mí es algo super interesante, ver como me estudia, como sabe donde colocarse y la paciencia que tiene para esperar el momento justo, incluso cuando lo tiento acercándole el palito a la boca no lo agarra, espera a que me distraiga para hacerlo. Realmente sorprendente.
¿Qué me enseñan cada uno? Toto siempre consigue su objetivo de tanto persistir, llega un momento que siempre me quita el palito de la mano, no se rinde ni un segundo. De él aprendo la Persistencia.
¿Qué me enseña Pacho? La paciencia, la observación, estar atento y poder ubicarme justo donde obtendré mejores resultados y donde podré aprovechar mejor las oportunidades.
¿Quien diría que jugar con mis mascotas me enseñarían tanto? Observa todo a tu alrededor, siempre hay claves a la altura de tu nariz que te dirán justamente lo que estás necesitando para resolver un problema, o lograr lo quieres.

Estos son mis perros, Todo va delante y Pacho lo sigue.