jueves, 9 de febrero de 2017
No pierdas el tiempo
Hace tiempo atrás solté mucho de mi necesidad de futuro. Un día me cansé de buscar un futuro mejor. Todo ese futuro me suponía muchas cosas, un título, una empresa, cursos y más cursos y una carrera incesante de busqueda de dinero para satisfacer todo eso. Pero lo más importante es que me quitaba algo muy valioso: el tiempo. Creo que un día la vida me enseñó y de una manera muy dolorosa que no es necesario sacrificar tantas cosas en busca de un ideal, de una vida mejor, de una vocación. Es muy largo de contar la enseñanza pero se resume en mi madre. Hoy no está conmigo y he sacrificado tiempo con ella por buscar otra cosa más allá de mi presente. Por buscar un futuro mejor tampoco estoy cerca de mi familia. He perdido tiempo. He ganado otras cosas es cierto y son muchas. No reniego de eso. Pero no tengo ganas de perder un minuto más de mi vida en estudios, en emprendimientos sólo por la busqueda de dinero, no quiero perder más tiempo en cursos, ni siquiera haciendo algo que no disfruto. Tal vez me vean como alguien que no quiere salir de su zona de confort, pero no me importa. Tal vez no sea necesario, tal vez es otro cuento de los muchos que hay para que nos movamos y hagamos algo, algo que siempre termina en el consumo. Consumir todo, ese consumir de cursos, de estudio, de dinero, etc me consume el tiempo. Hoy sólo Deseo lo simple. La vida me puso en un lugar en el que me siento en casa. No quiero perder el tiempo sin estar justo donde quiero estar. Ahora estoy con mis perritos. Ellos están acá al lado Mientras escribo. Y este es mi momento. No Deseo otra cosa. Mañana quién sabe. Tal vez pueda ser alguien con un trauma que no lo deja salir a hacer cosas en el mundo. Pero no importa. Tal vez el modo en que estamos acostumbrados a pensar sea una farsa. Nos enseñaron a superarnos a que tenemos que sanar, a que tenemos que tener cosas, a que tenemos que ser alguien en la vida. Y eso es una ironía porque para ser ese alguien perdemos lo que Somos. En fin. Estoy encontrando quién soy y viviendo la vida con más intensidad, presente sin tanta busqueda. No quiero sacrificios eso es puro cuento para mi. O mejor cambiemos la forma de entender el sacrificio, yo lo puedo entender ahora como vivir lo que vivo sin tratar de cambiarlo para adaptarme a los patrones aprendidos, sociales culturales o del sistema. Sacrificio es aceptar tanto la tristeza como la alegría. Sacrificio es desligarse de los mandatos sociales. Aquí estoy entonces desde mi mundo de compresión de quién soy dejando a la vida ser. Ser en el tiempo presente.
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